
El Trastorno Obsesivo Compulsivo, también llamado TOC, es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones excesivas e irracionales lo suficientemente intensas como para generar un alto nivel de interferencia en la vida de una persona.
¿Qué son las obsesiones?
Son pensamientos, imágenes o impulsos repetitivos y persistentes que la persona valora como intrusos y que le causan ansiedad y malestar clínicamente significativo. Ejemplo de pensamientos obsesivos: “Voy a hacerle daño a alguien”, “Voy a contraer una enfermedad grave si toco objetos de otras personas”, “Cualquier ladrón puede entrar en casa”, “Tengo que lavarme las manos cada vez que toco algo”.
¿Qué son las compulsiones?
Son comportamientos (lavarse las manos, comprobar el gas repetidas veces…) o actos mentales (contar hacia atrás, rezar…), que la persona lleva a cabo para prevenir o evitar la angustiaque le generan sus pensamientos obsesivos.
Según la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades-décima edición), los SÍNTOMAS obsesivos deben tener las características siguientes:
El TOC puede presentarse:
Pueden tomar la forma de ideas, imágenes mentales o impulsos a actuar. Su contenido es muy variable, pero se acompañan casi siempre de malestar subjetivo. Por ejemplo, a una mujer le puede atormentar el temor de no poder resistir en algún momento el impulso de matar al hijo querido o por la cualidad obscena o blasfema y ajena a sí mismo de una imagen mental recurrente. A veces las ideas son simplemente banales en torno a una interminable y casi filosófica consideración de alternativas imponderables. Esta consideración indecisa de alternativas es un elemento importante en muchas otras rumiaciones obsesivas y a menudo se acompaña de una incapacidad para tomar las decisiones, aún las más triviales, pero necesarias en la vida cotidiana.
La mayoría de los actos compulsivos se relacionan con la limpieza (en particular el lavado de las manos), con comprobaciones repetidas para asegurarse de que se ha evitado una situación potencialmente peligrosa, o con la pulcritud y el orden. En la conducta manifiesta subyace por lo general un miedo a ser objeto o motivo de un peligro y el ritual es un intento ineficaz o simbólico de conjurar ese peligro. Los rituales compulsivos pueden ocupar muchas horas de cada día y suelen acompañarse a veces de una marcada incapacidad de decisión y de un enlentecimiento. En conjunto, son tan frecuentes en un sexo como en el otro, pero el lavado de manos ritual es más frecuente en las mujeres y el enlentecimiento sin repeticiones es más común en los varones.
Los rituales están menos íntimamente relacionados con la depresión que los pensamientos obsesivos y responden con mayor facilidad a las terapias de modificación del comportamiento.
La mayoría de las personas con un trastorno obsesivo-compulsivo presentan tanto pensamientos obsesivos como compulsiones. Ambos son igualmente intensos.
Rituales de limpieza: la persona evita posibles focos de infección, de suciedad o de contaminación y necesita llevar a cabo complejos rituales de limpieza.
Rituales de repetición: santiguarse siete veces, repetir un número cada vez que la persona ve un determinado objeto…Al llevar a cabo estas conductas la persona se siente más segura.
Rituales de comprobación: abrir y cerrar el pestillo de la puerta 3 veces, entrar a la cocina varias veces para comprobar que está cerrado el gas….
Rituales de orden: todo ha de estar escrupulosamente ordenado, por orden alfabético, de mayor a menor, por colores…todo debe estar en su sitio pues lo contrario genera elevados niveles de ansiedad.
El TOC es tan frecuente en varones como en mujeres. El comienzo se sitúa habitualmente en la infancia o al principio de la vida adulta. El curso es variable y tiende más a la evolución crónica.
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